
El día que te fuiste
se fueron contigo
mi capacidad
de amar sin raciocinio,
mi ingenuidad
para creer sin preguntas,
mi espontaneidad
para arriesgarme sin dudas…
El día que te fuiste
fueron también tras tus pasos
mi fragilidad
que acunabas en tus brazos,
mi facultad
para ofrendar sin reclamo,
mi vulnerabilidad
para seguir amando.
Desde el día que te fuiste
con la preciosa carga de todos mis talentos,
razono, pregunto, medito, analizo,
investigo, sopeso, dudo sospecho,
y he recubierto mi piel de duro granito,
si un beso me piden, dos besos exijo,
y de amor no preguntes,
no sé lo que es eso…
Julio 1993
No hay comentarios:
Publicar un comentario